Repensar el Packaging en Tiempos de Crisis
Por Erik Ciravegna
Diseñador, consultor y formador. Académico Diseño UC
El planeta vive tiempos de crisis. Crisis medioambientales, sociales y económicas, que en sus múltiples manifestaciones siguen poniendo a prueba los paradigmas actuales y obligan una vez más a reflexionar sobre los modelos vigentes de producción y consumo, y más en general, sobre nuestros estilos de vida.
Las crisis contemporáneas ponen particular énfasis en el problema de la gestión de los residuos y los impactos de los envases, especialmente los plásticos, que son considerados por parte de un segmento importante de la opinión pública como una de las principales causas de la contaminación global.
Sin embargo, la controversia causada por los envases, requiere una reflexión profunda, sin caer en eslóganes fáciles y mensajes demagógicos, como suele ocurrir con ciertas campañas #plasticfree o #nopackaging: es necesario adoptar una perspectiva crítica y adoptar un enfoque sistémico, que considere todas las funciones que cumple un envase en el contexto contemporáneo.
El packaging es esencial para proteger, conservar y mantener en buen estado los bienes de consumo durante la fase de transporte, manipulación, almacenaje, distribución, venta; asegura que una persona pueda acceder a su contenido e interactuar con él; facilita la transmisión de información, entrega advertencias e instrucciones de uso. En situaciones de catástrofes naturales o emergencias sanitarias, como la actual, el envase es además una herramienta imprescindible que garantiza el acceso a recursos esenciales como agua, alimentos y medicamentos, de forma higiénica y segura, ayudando a prevenir la propagación de enfermedades.
¿El packaging es entonces el real villano de la película?
Los envases son sin duda artefactos controversiales, y representan ciertamente un problema respecto a la contaminación global, pero no son el verdadero problema. Las crisis han sido y son todavía una responsabilidad humana: dependen de las elecciones que como individuos y colectividad tomamos respecto a la sobrevivencia del planeta, y si estamos dispuestos a cambiar nuestros comportamientos y hábitos de vida.
Por lo tanto, el punto no es si eliminar o no los envases para resolver las crisis actuales, sino como repensarlos para que sean diseñados, producidos, utilizados y desechados de manera responsable y ética, teniendo en cuenta sus roles e impactos en la sociedad y el medioambiente, según un principio de corresponsabilidad de todos los actores involucrados: empresas, instituciones, ciudadanía.
Dentro de este contexto, el Diseño juega un papel relevante de dirección, mediación y síntesis proyectual: diseñar un envase significa dar forma a soluciones que sean lugar de convergencia de perspectivas, necesidades y elecciones expresadas por las distintas partes involucradas en el desarrollo de un producto y las múltiples funciones del artefacto.